Cruz de Malta

Asociación Cruz de Malta

Desde nuestros inicios normativos a través de la expedición del decreto Ley 1817 de 1964, los oficiales del Cuerpo de Custodia y Vigilancia Penitenciaria y Carcelaria Nacional de Colombia, se han identificado en sus grados con la Cruz de Malta.

La Cruz de Malta[1], llamada también de San Juan, de ocho puntas u octógona, es un símbolo usado desde el siglo XII como insignia o venera por los caballeros hospitalarios o de la Orden de San Juan de Jerusalén (llamada también de Malta desde que el emperador Carlos V le dio en feudo esta isla en el siglo XVI).

Origen

Según algunos autores, su diseño se basa en cruces ya utilizadas desde la Primera Cruzada. Según otros, lo adoptó el Beato Gerardo, fundador de la Orden, por ser un símbolo de Amalfi, su ciudad natal. En todo caso, la primera Regla de la Orden, aprobada en 1120 por el Maestre Raimundo de Podio, disponía que los freires llevasen al pecho esta cruz blanca, sobre el hábito negro.

La cruz de Malta nació como insignia de los sanjuanistas, mientras que el emblema heráldico de la Orden era una cruz llana blanca en campo rojo. Esta cruz llana es la armería que traían en sus escudos los maestres y priores de San Juan, componiéndola con sus armas propias. Y la figura en la bandera de la Orden.

La Soberana Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, más conocida como la Orden de Malta, es una orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI por comerciantes amalfitanos. Nació dentro del marco de las cruzadas y desde un principio, junto a su actividad hospitalaria, desarrolló acciones militares contra los ejércitos musulmanes (inicialmente árabes, y más tarde también turcos).

En la actualidad es reconocida internacionalmente por las naciones como un sujeto de Derecho internacional. Su sede central, que ha cambiado de sitio en varias ocasiones, se encuentra en la ciudad de Roma, Italia, en la Via dei Condotti, cerca de la Plaza de España. Ese edificio y el Palacio del Aventino, que funciona como su embajada ante la República Italiana, tienen estatuto de extraterritorialidad.

Desde su fundación, la orden y sus miembros han tenido muchos nombres. ​ El nombre oficial de la Orden de Malta es Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Ciertas abreviaciones se utilizan a menudo por razones jurídicas, diplomáticas o de comunicación, como por ejemplo Soberana Orden Militar de Malta, Soberana Orden de Malta o, la mayoría de las veces, Orden de Malta. ​

En un principio, a sus miembros se les llamó Caballeros Hospitalarios (u Hospitalarios), lo mismo que Caballeros de San Juan, La Religión y Giovannitio Gerosolimitani, refiriéndose respectivamente a su santo patrón, a su carácter de hermandad religiosa, y a Jerusalén, donde se fundó la Orden. ​

Después de la conquista de la isla de Rodas, sus miembros pasaron a ser llamados Caballeros de Rodas y, tras la cesión del archipiélago maltés, Caballeros de Malta.

La Orden ha registrado 16 versiones de sus denominaciones y emblemas. Algunas de ellas son Fratres Hospitalis S. Joannis del Xenodochium Hierosolymitanum (en 1113), Militia Rodiensis Hospitalis S. Ioannis (en 1307), Ordine di San Giovanni di Gerusalemme (en 1802) y Sovrano Militare Ordine di Malta (en 1927).

Asimismo, se ha usado para aludir a esta Orden la denominación de La Religión, en alusión a su carácter de cofradía cristiana. ​

Los orígenes de la Orden se remontan al año 1048 cuando mercaderes de Amalfi fundaron en Jerusalén un hospital para peregrinos. El proyecto contó con la aprobación del gobierno del califa Husyafer, que les otorgó una licencia para construirlo junto a la iglesia del Santo Sepulcro. El lugar fue consagrado a San Juan Bautista, razón por la cual su nombre completo fue Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. El padre superior del monasterio, Gerardo Tum, es conocido como el fundador de la Orden de Malta.

La Orden recibió el reconocimiento del Papa Pascual II en 1113,5​ mediante la bula Geraudo institutori ac praeposito Hirosolimitani Xenodochii. Sus miembros adoptaron la regla de San Agustín, el hábito negro y una cruz de paño blanco con ocho puntas, las ocho bienaventuranzas. También recibían el tratamiento honorífico de frey. Su misión fue primero hospitalaria (atención médica a los creyentes que habían peregrinado a Jerusalén), pero desde el gobierno de Raymond du Puy, el segundo Gran Maestre de la Orden, tomó un carácter militar. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes, una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios de la Orden. Es conveniente aclarar que esta orden militar no es la primera ya que en sus comienzos fueron orden tan sólo religiosa y tras la formación de la Orden del Temple imitan a esta y se constituyen en orden militar. También sería interesante aclarar que esta orden tanto como la Templaria son consideradas por el pontificado como Órdenes Universales a diferencia por citar algunas: la Orden Teutónica o las hispanas Santiago, Calatrava o Alcántara, por ejemplo. Si bien hay que decir que esta Orden Hospitalaria llegó a ser tan poderosa como la Orden Templaria.

Originalmente se representaba como una cruz ensanchada (patée) con los extremos de los brazos hendidos por una escotadura, de forma que cada uno terminaba en dos puntas. Con el tiempo, su diseño se estilizó hasta que los brazos tomaron forma de uves unidas por sus vértices.

Simbolismo

La cruz de San Juan, símbolo hospitalario, con su forma característica octogonal blanca, que sigue siendo hoy en día su símbolo, ha dado lugar a varias interpretaciones:

Es blanca por la importancia que se da a la pureza que hay que tener, tanto en el interior del corazón, como por fuera, sin mácula ni mancha. Las ocho puntas de la cruz son en memoria de las ocho bienaventuranzas que siempre debemos tener con nosotros, la primera será la satisfacción espiritual; la segunda, vivir con sencillez y sin malicia; la tercera, vivir en la humildad; la cuarta, llorar las faltas y pecados; la quinta, amar la justicia; la sexta, ser misericordioso; la séptima, ser limpio y sincero de corazón y de pensamiento; y octava, soportar las aflicciones y persecuciones por la justicia. Y estas virtudes se han de grabar y guardar en los corazones, para la conservación de las almas.

Sus ocho puntas denotan las ocho obligaciones o aspiraciones de los caballeros, a saber:

  1. Vivir en la verdad
  2. Tener fe
  3. Arrepentirse de los pecados
  4. Dar prueba de humildad
  5. Amar la justicia
  6. Ser misericordioso
  7. Ser sincero de todo corazón
  8. Soportar la persecución

A partir de 1462, las ocho puntas también llegaron a representar las ocho «lenguas» (literalmente «tongues», pero de hecho, determinadas agrupaciones nacionales) de los nobles que fueron admitidos en la orden hospitalaria, es decir, caballeros procedentes de Francia con las lenguas de Auvernia (los bretones), Provenza (los de Languedoc) y Francia propiamente dicha (los de Languedoil); procedentes de España, la de Aragón (que incluía también a Cataluña y Navarra) y la de Castilla (que incluía también a Portugal); Baviera (Alemania) (que incluía también a escandinavos, polacos y bohemios); Inglaterra (que incluía a Escocia e Irlanda) y finalmente, Italia.

Algunos caballeros, representados por Juan de Mata y Félix de Valois, fundan en 1198 la Orden Trinitaria.​ Hacia 1150 el rey Geza II de Hungría fundó la Orden de San Esteban de Hungría tras obtener un hospital en Jerusalén que fue confiado a religiosos y caballeros húngaros. Esta orden hospitalaria húngara (cuyos miembros eran conocidos como estefanitas), derivó entonces de la Orden de San Juan, convirtiéndose en una poderosa institución en el Reino de Hungría.​

Tras la Primera Cruzada los cristianos conquistaron Jerusalén. La situación de inseguridad que caracterizó a este período hizo que se consolidara el carácter militar de la Orden, al que la Santa Sede en un principio había opuesto ciertas reticencias.​

Tierra Santa y Chipre

La Orden tuvo su primera sede en Jerusalén, en 1142, en el castillo del Crac de los Caballeros,​ en Siria. Tras la conquista de Jerusalén por Saladino en 1187 (en la que murió el Gran Maestre de la Orden), pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un hospital. Cuando fue expulsada a su vez de allí en 1291,9​ lo mismo que todos los cristianos de Palestina, la Orden se instaló en Chipre.

Prioratos y Lenguas.

Para organizar y canalizar los fondos donados, desde el siglo XIII se fundaron Prioratos o Grandes Prioratos, bailiajes y Encomiendas. Desde un principio el poderío de la Orden vino de las propiedades administradas por estos en Europa. Su doble vocación (militar y religiosa) le ha permitido tener más simpatizantes que las organizaciones puramente eclesiásticas.

En 1301 la Orden instauró un elaborado sistema de sus posesiones basado en las «Lenguas», que eran grupos geográficos de Prioratos. Desde 1492 existen ocho Lenguas: Provenza; Auvernia; Francia; Italia; Aragón-Navarra; Inglaterra; Alemania; y Castilla-León-Portugal.10​

Rodas

En 1310 la Orden se instaló en Rodas. Allí construyó unas sólidas fortificaciones que resistieron varios asedios y sirvieron como retaguardia a su flota. Entre sus acciones más destacadas de este período se encuentran las batallas de las cruzadas en Siria y en Egipto.

Por otro lado, en 1312 Clemente V abolió la Orden de los Templarios, y mediante la bula pontificial Ad vitam designó, algunos meses más tarde, como heredera de sus bienes a la Orden de los Hospitalarios.11​ La orden de los Hospitalarios, que comienza a ser conocida como «de Rodas», pasa de ser simplemente militar a sostener actividades con patente de corso, que por ese entonces eran asimilables a la piratería, llegando a atacar barcos cristianos y practicando la trata de esclavos.12​13​ Como señal de su enriquecimiento material al tiempo que como expresión de su soberanía, en esta época los Grandes Maestres comenzaron a acuñar su propia moneda con su efigie en ellas.

Solimán el Magnífico, con un ejército de 200 000 hombres, sitió Rodas en 1522,​ durante seis meses, tras los cuales la Orden capituló y abandonó la isla.

Malta

En 1530, ocho años después de haber salido de Rodas, Carlos I de España —con el beneplácito de Clemente VII— cedió a la Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así como Trípoli. La intención era proteger el Mediterráneo occidental de la avanzada otomana, la cual en 1534 ya había conquistado la ciudad de Túnez. Por su parte, la Orden debía permanecer neutral en las guerras entre naciones cristianas.

El Sitio de Malta por Mateo Pérez de Alesio.

En esta época, sin embargo, la Orden atravesó por graves dificultades económicas, pues varios Grandes Prioratos desaparecieron a causa de la Reforma Protestante, en particular en Escandinavia, y otros comenzaban el proceso de conversión al protestantismo, como gran parte de los caballeros alemanes y holandeses. Por su parte, Enrique VIII había disuelto de facto la Lengua de Inglaterra. En ese contexto tuvo lugar el Sitio de Malta de 1565.

Los enfrentamientos que ocurrieron durante el sitio de Malta comenzaron el 18 de mayo.15​ La Orden contaba con aproximadamente 540 caballeros y hombres de armas16​ distribuidos entre la ciudad de Birgu, Senglea y los fuertes San Ángel, San Miguel y San Elmo. El Gran Maestre Jean Parisot de la Valette tenía también bajo su mando a 1000 soldados y arcabuceros españoles, así como a entre 3000 y 4000 milicianos malteses e irregulares. El ejército otomano contaba a su vez con 30.000 a 40.000 hombres (varía según las fuentes) y más de 200 galeras.16​ Aunque la Orden logró defender la isla durante algunos meses, en el curso de los combates se perdió el vital Fuerte San Elmo y probablemente habría tenido que abandonar toda la isla, de no ser por el «Gran Rescate» del 7 de septiembre prestado por el ejército español, el cual se encontraba en Sicilia.

Napoleón y la pérdida de Malta

En 1798, Napoleón Bonaparte, durante la campaña de Egipto, ocupó la isla durante los hechos conocidos como la Toma de Malta, obligando a la Orden a abandonarla. En 1800, los ingleses conquistaron el archipiélago. Aunque fueron reconocidos los derechos de la Orden sobre la isla en el Tratado de Amiens en 1802,17​ los términos estipulados no fueron respetados y la isla dejó de ser la sede de la Orden.

Siglo XIX

El gran maestre Ferdinand von Hompesch se retiró a Trieste con aquellos que quisieron seguirle; pero, habiendo muerto asesinado en 1801, se proclamó protector de la orden el papa Pío VII, que nombró gran maestro a Bartolomeo Francesco Maria Ruspoli, el cual estableció su residencia en Catania, una antigua población de Sicilia.

El 1845 la orden podía considerarse virtualmente disuelta ya que en cada país existía y se organizaba de distinta manera. Hoy día se considera como su sucesora la Soberana Orden de Malta, establecida en Roma, siendo su nombre completo Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.

Siglos XX y XXI

Después de haber tenido sedes provisionales en Mesina, Catania y Ferrara, la orden se estableció finalmente en Roma en 1834. Durante el siglo XX la Orden volvió a centrarse en su misión de asistencia hospitalaria. Bajo el gobierno del Gran Maestre frey Ludovico Chigi Albani della Rovere, la Orden llevó a cabo misiones humanitarias durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En 1961, la Santa Sede aprobó los nuevos estatutos de la orden. Hasta su dimisión en enero de 2017, el Gran Maestre era Frey Matthew Festing.18​ El Consejo Pleno de Estado, órgano electoral de la Orden de Malta, eligió el 29 de abril de 2017, y por un periodo de un año, a Frey Giacomo Dalla Torre como Lugarteniente del Gran Maestre, para proceder a reformar la Orden.

[1] Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Cruz_de_Malta

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